miércoles, 3 de septiembre de 2014

Flato en el embarazo

¿Estás en los últimos meses de tu embarazo y empiezas a sentir flato? La flatulencia es una molestia muy frecuente. Te explicamos por qué aparece y cómo puedes aliviarla.
El flato, o flatulencia, no es otra cosa que el exceso de gases en el aparato digestivo. En el proceso de la digestión, se producen varios tipos de gases que nuestro organismo va eliminando de forma gradual. Un nivel excesivo de gases provoca su acumulación y la consiguiente hinchazón.
El flato es una molestia muy frecuente durante el embarazo porque, durante la gestación, nuestro organismo segrega una hormona que ralentiza la digestión, lo que provoca que la eliminación de gases sea más lenta y la acumulación, mucho más frecuente. Por otra parte, la presión del útero sobre los intestinos es cada vez mayor.

Una dieta rica en fibra y líquidos abundantes te ayudará a aliviar estas molestias.
El consumo de fibra es fundamental para la mujer embarazada, ya que ayuda a combatir el estreñimiento, que afecta a un alto porcentaje de futuras mamás a causa de la acción de las hormonas, entre otros factores.
La fibra es el "esqueleto" de los vegetales (fruta, verdura, legumbres y cereales) y es indispensable, sobre todo, para las personas que padecen estreñimiento. La fibra, al no poder ser digerida por el organismo, funciona como una especie de "escoba", que empuja todos los desechos hacia el exterior. Por ello, aumenta el volumen de las heces, las hace más blandas y, además, activa los movimientos intestinales.
Además, deberás comer despacio y realizar comidas de poca cantidad para dar tiempo a tu intestino a digerir los alimentos. Las bebidas gaseosas no son aconsejables, así como la col, el brócoli, los fritos o los postres con azúcar, que favorecen la retención de gases. 

Síndrome de las piernas inquietas

Se trata de una incomodidad en las piernas que puedes sentir al estar sentada o acostada. Te explicamos en qué consiste este síndrome y cómo aliviarlo. 
El síndrome de las piernas inquietas puede ocurrir tanto en niños como en personas mayores y afectar tanto a hombres como a mujeres. Quién lo padece siente dolor y sensación de hormigueo acentuado en las piernas, sobre todo, al estar sentado o acostado en la cama. Los síntomas conllevan una necesidad de mover las piernas para aliviar el dolor. Sin embargo, al volver a estar sentado o acostado, las molestias reaparecen.
En el caso del embarazo, el síndrome de las piernas inquietas suele ser más fuerte en los últimos meses de gestación. Además, suele incidir más en mujeres con bajo nivel de hierro y que presentan problemas para conciliar el sueño. Si sientes este tipo de molestia, lo mejor es que consultes con el médico. Él te indicará el tratamiento a seguir. También existen distintas formas de aliviar los síntomas: 
• Cambiar los hábitos de sueño y procurar reducir el estrés y seguir una pautas de alimentación y estilo de vida que te permitan descansar bien por la noche.
• Practicar técnicas de relajación como el yoga o el shiatsu; así como ejercicio moderado durante el día. El pilates y la natación ayudan a aliviar los síntomas y a reactivar la circulación sanguínea. También se aconsejan los ejercicios de estiramiento suave.
• Recibir un tratamiento a base de masajes en las piernas (siempre, siguiendo el consejo del médico). También pueden ir bien los baños calientes.

martes, 2 de septiembre de 2014

¿Qué siente tu bebé en la barriga?

¿Cuándo empieza a escuchar? ¿En qué momento empieza a sentir? Y el sentido del gusto, ¿cuándo se desarrolla? Te explicamos qué siente tu bebé, durante los nueve meses que está en tu vientre.
​​​​​En los últimos diez años, y gracias a la introducción de técnicas de observación cada vez más sofisticadas, se ha descubierto que el niño empieza a desarrollar sus órganos sensoriales desde los primeros meses del embarazo.
Por tanto, el vientre materno no es una "caja fuerte", como se creía, que no deja penetrar ningún estímulo para no perturbar el crecimiento sereno del feto. Por el contrario, se trata de un ambiente rico en sonidos, vibraciones emocionales transmitidas por la madre, olores, sabores y, en menor medida, radiaciones luminosas.
Estas señales se activan y dan forma al sistema nervioso central del bebé, permitiéndole experimentar e imaginar sensaciones indispensables para establecer una simbiosis, no sólo física, sino también mental, con la madre. En otras palabras, lo que se forma semana tras semana del embarazo es una auténtica "relación de pareja".
En este artículo, te explicamos qué experiencias y sensaciones está viviendo el bebé que está en camino.


 
 
Primer mes
Doce horas después de la concepción, el huevo empieza a dividirse y viaja, durante tres días, hacia el útero, donde anidará para crecer. Después del primer mes, tiene el tamaño de un cacahuete. 


 
 
Segundo mes
El corazón empieza a latir. Se empieza a dibujar su cara y los brazos y las piernas empiezan a tomar forma.


 
 
Tercer mes
Ya tiene ojos y párpados. Es el momento en el que se forma la piel y su primer sentido: el tacto.

 
 
Cuarto mes
Se empieza a formar el segundo de sus sentidos: el gusto. Empezará a tragar líquido amniótico que sabrá diferente, en función de lo que haya comido la mamá.


 
 
Quinto mes
Ya duerme, bosteza, hace muecas, se chupa el dedo e, incluso, tiene hipo. Se mueve mucho, ya traga y hace pipí.


 
 
Sexto mes
El bebé ya oye todos los sonidos de tu vientre y del exterior. Su sentido del gusto también se va perfeccionando y ya distingue entre los sabores dulces y amargos. Sus pulmones aún están inmaduros.

Análisis de sangre que detectan infecciones

Entre los análisis de sangre que se realizan de forma rutinaria a lo largo del embarazo se incluyen seis test para detectar infecciones. Te explicamos cuáles son.
Durante el embarazo, a parte de los análisis de sangre que sirven para controlar el estado de salud de la futura mamá, y del resto de exámenes del embarazo, existen unos test específicos para detectar posibles infecciones. Te explicamos, uno a uno, para qué sirven y cuándo se deben realizar.


 
 
Rúbeo Test (Rubéola)Permite descubrir si la mujer ha padecido la rubéola. Si el test es negativo, la futura mamá debe evitar acercarse a niños enfermos de rubéola, sobre todo en el primer trimestre. Calendario: embarazo apenas iniciado. Debe repetirse entre la 17ª semana a las mujeres que no resultaron inmunes.


 
 
Toxotest (Toxoplasmosis Permite saber si la futura mamá ya ha enfermado de toxoplasmosis. Si el test es negativo, debe adoptar medidas preventivas. Calendario: embarazo apenas iniciado. Si el resultado es negativo, debe repetirse cada 30-40 días.


 
 
VIH 1-2 Anticuerpos (VIH, SIDA). Permite detectar si la futura mamá tiene el virus del SIDA. Calendario: embarazo apenas iniciado. Debe repetirse entre la 33ª y la 37ª semana en las mujeres con comportamientos de riesgo.

VDRL (Sífilis). Permite detectar la sífilis. Si el test es positivo, se debe seguir un tratamiento antibiótico. Calendario: embarazo apenas iniciado.
 
 
Antígenos HBS AG (Hepatitis B) Valora si la gestante es portadora sana de la hepatitis B. Calendario: entre la 33ª y la 37ª semana.


 
 
Anticuperos para el VHC (Hepatitis C)Identifica las mujeres portadoras sanas de hepatitis C. Calendario: entre la 33ª y la 37ª semana.

Mamá reciente en casa: cómo organizarte

El bebé ya ha nacido y vuelves a casa con muchas emociones. El posparto implica un desgaste físico y emocional. Los consejos para que te organices desde el embarazo.
Las semanas posteriores al nacimiento del bebé pueden ser un poco “caóticas” sin la organización adecuada. Los nuevos papás afrontan un período de “rodaje”, en el que aprenden a conocer a su hijo. Puesto que la energía de la nueva mamá estará completamente dedicada al bebé, es conveniente organizar, desde el embarazo, la gestión del resto de aspectos de la vida doméstica y familiar. Con la ayuda de la pareja, es necesario pensar cómo se van a gestionar las tareas domésticas, las comidas, la compra y el cuidado de los hermanitos, en su caso, designando a las personas implicadas (abuelas, amigas y ayuda externa). Es importante no exigirse demasiado y darse tiempo, para recuperar la energía y para conocer al bebé.

Organizar la despensa
Para que la dieta de la mamá sea variada y equilibrada, algo importante en un período que requiere tanto esfuerzo, se pueden preparar algunos platos al final del embarazo y congelarlos en porciones individuales. Si la pareja está en casa las primeras semanas, las comidas podrán pasar a ser parte de sus tareas. Asimismo, la ayuda de las abuelas, las tías o las amigas puede ser muy valiosa.

La limpieza de la casa
Es muy importante el apoyo práctico del papá. Si ya está habituado a colaborar en las tareas del hogar, tendrá que intensificar un poco sus esfuerzos. Sin embargo, cuando un llega bebé, es normal que la casa no esté impecable y ordenada.

Cómo resolver las dudas
¿Por qué llora? ¿Es normal que se despierte tan a menudo por la noche? Cuando nace un niño, los papás tienen muchas dudas. Es importante informarse desde el embarazo e identificar a los especialistas que resolverán las dudas de la nueva mamá y dónde dirigirse en caso de necesidad. Normalmente, en los centros de atención primaria, suele haber un servicio dedicado a la recuperación posparto, donde se pueden resolver dudas relacionadas con la lactancia y el cuidado del bebé.

Organizar las visitas
Para evitar que la casa siempre esté llena de gente, precisamente, cuando existe una mayor necesidad de descanso y tranquilidad, se puede invitar a los familiares y a los amigos directamente al hospital. Una vez en casa, los papás pueden indicar a los familiares y a los amigos qué días y a qué horas es más conveniente venir a visitarlos. También se deberían “filtrar” las llamadas telefónicas, que pueden causar molestias, sobre todo, en los momentos de descanso.

Nuevo ritmo sueño-vigilia
Los despertares nocturnos en los más pequeños no son una anomalía, sino que, incluso, son necesarios para el correcto desarrollo del sistema nervioso. ¿Cómo sobrevivir a la falta de sueño? La madre descansa mejor si duerme junto a su pequeño, puesto que sus ritmos de sueño se sincronizan. Asimismo, hay que aprovechar cada momento en que el bebé duerme.

Parto natural y fisiológico: qué es

Te explicamos exactamente en qué consiste dar a luz de forma natural o fisiológica, porque es importante saber que no todos los partos vaginales son naturales.
Puede parecer extraño, pero, hoy en día, lo que debería ser normal se ha convertido en una excepción. Dar a luz de forma natural o fisiológica cada vez es más raro, mientras que se multiplican los partos inducidos, las cesáreas, las maniobras y las prácticas que van desde la rotura de las aguas a la administración de fármacos, como la oxitocina, pasando por la episiotomía, que aún se realiza, en muchos casos, de forma rutinaria.
Y, sin embargo, la naturaleza pone a nuestra disposición un mecanismo perfecto para parir de forma natural, que salvaguarda la salud tanto de la mamá como la del bebé, siempre que no se produzcan “intromisiones”. Pero ¿qué es exactamente un parto natural o fisiológico? ¿Es lo mismo un parto vaginal que un parto natural?

Qué es un parto natural
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como natural o "normal" un parto que se inicia de forma espontánea, de bajo riesgo desde el inicio del trabajo hasta el final. El feto es expulsado por vía vaginal, en presentación de vértice (es decir, con la cabeza colocada hacia abajo, en dirección al canal del parto), entre la 37ª semana de gestación y la 42ª semana de embarazo, y, después del nacimiento, tanto la madre como el bebé gozan de buena salud. En estos casos, la OMS recomienda las mínimas intervenciones para garantizar la seguridad de la mamá y del bebé, pues de otro modo se corre el riesgo de sufrir efectos colaterales.
Por tanto, en el parto fisiológico, siempre que se produzca sin obstáculos, se activan de forma espontánea una serie de procesos que garantizan el perfecto bienestar tanto de la mamá como del bebé. Y no siempre un parto vaginal es natural.

El padre en el embarazo: ayúdale a superar sus miedos

Con el embarazo, la mayoría de los hombres creen no estar a la altura de su nueva responsabilidad. Te damos las claves para ayudarle a superar sus miedos.
Los hombres de hoy en día son mucho más conscientes de su doble papel de pareja y de padres. Sin embargo, este trabajo de adaptación no es fácil. Estos cinco puntos te ofrecen las claves de sus miedos ante la paternidad.

• El papá se siente afortunado, aunque teme pasar a un segundo plano con la llegada del bebé. El futuro padre se sentirá tan importante como antes, si comparte contigo las angustias del embarazo y los cuidados del bebé.
• Muchos se preguntan: "¿Seré un buen padre?". No hay, sin embargo, una forma correcta o incorrecta de ser padres.
• La paternidad siempre implica un duro trabajo, mucha responsabilidad y una considerable cantidad de tiempo, que se recompensará con una gran alegría y satisfacción.
• El futuro papá deberá afrontar los cambios de humor de la pareja, tan frecuentes en algunas embarazadas. Lo mejor es leer mucho sobre el tema, para descubrir qué sucederá por adelantado.
• Se despierta en algunos papás una especie de recelo hacia su mujer. Estar "embarazado" es algo que él nunca podrá experimentar.
• El papá se siente responsable de su pareja y del niño que crece en su seno y eso le crea cierta ansiedad.